La Organización Mundial de la Salud, además de otras instituciones de salud internacionales se unen para concientizar sobre la importancia de la audición.
El Día Mundial de la Audición se celebra el 2 de marzo de 2024 y destacará la importancia de integrar el cuidado del oído y la audición en la atención primaria, como un componente esencial de la cobertura universal de salud.
- Los problemas del oído y la audición se encuentran dentro de los problemas más comunes enfrentados en la comunidad.
- Más del 60% de estos pueden ser identificados y abordados en el nivel de atención primaria
- La integración del cuidado del oído y la audición en los servicios de atención primaria es posible a través de la capacitación y el desarrollo de capacidades a este nivel.
- Dicha integración beneficiará a las personas y ayudará a los países a avanzar hacia el objetivo de la cobertura universal de salud.
¿CÓMO ESCUCHAMOS?
Los sonidos son recogidos por el oído externo que está formado por el pabellón auricular y el conducto auditivo externo. Este es guiado través del conducto auditivo hasta llegar al oído medio.
El sonido llega al tímpano, que es una membrana flexible y circular, y que empieza a vibrar cuando las ondas sonoras lo golpean. Gracias a este movimiento del tímpano, las ondas sonoras pasan al oído medio a través de la ventana oval.
El oído medio está formado por tres huesos minúsculos que reciben el nombre de martillo, yunque y estribo, y se conocen colectivamente como osículos auditivos o cadena de huesecillos. El tímpano es el encargado de proteger a estos tres huesos a través de su membrana.
Este conjunto de huesos mide aproximadamente 18 milímetros y son los más pequeños del cuerpo humano. La platina del estribo es la encargada de empujar la ventana oval poniendo en movimiento la perilinfa contenida en el oído interno.
Estos tres diminutos músculos forman un puente entre el tímpano y la entrada del oído interno y su interacción aumenta y amplifica aún más las vibraciones del sonido antes de que estas se transmitan totalmente hacia el oído interno.
En el oído interno se encuentra la cóclea, que tiene una forma semejante a un caracol y contiene varias secciones membranosas que están rellenas de fluidos acuosos. Cuando las ondas sonoras producen vibraciones en la ventana oval, el fluido empieza a moverse, lo que también provoca el movimiento de las células ciliadas de la cóclea.
Estas células ciliadas transforman las vibraciones en impulsos eléctricos que se envían al cerebro a través del nervio auditivo.
El rango de audición humana depende tanto del tono del sonido, ya sea alto o bajo, como de la intensidad del sonido. El tono se mide en Hertz (Hz) y la sonoridad se mide en decibelios (dB).
Para una persona con audición normal, cuando se trata de tono, el rango de audición humana comienza a un nivel bajo de aproximadamente 20 Hz. Eso es casi lo mismo que la tecla más baja en un órgano de tubos. En el otro lado del rango de audición humana, la frecuencia más alta posible escuchada sin incomodidad es de 20,000Hz. Mientras que 20 a 20,000Hz forman los límites absolutos del rango de audición humana, nuestra audición es más sensible en el rango de frecuencia de 2000 – 5000 Hz.
En lo que se refiere a la sonoridad, los humanos normalmente pueden escuchar a partir de 0 dB. Los sonidos de más de 85dB pueden ser peligrosos para su audición en el caso de una exposición prolongada.
Muchas enfermedades pueden afectar el oído o el equilibrio:
- Infecciones de oído son las más comunes en bebés y niños pequeños.
- Tinnitus, un rumor que se escucha en el oído y que puede ser a consecuencia de ruidos fuertes, medicinas o algunas otras causas.
- Enfermedad de Ménière puede resultar debido a problemas con líquidos en el oído medio; sus síntomas incluyen tinnitus y vértigo.
- Barotrauma del oído, que es una lesión al oído a causa de cambios en la presión barométrica (aire) o del agua.
La otitis es la enfermedad más común del oído. Es muy probable que tú o tus hijos hayan tenido otitis en verano, tras las clases de natación o en los meses de frío del invierno. Las causas de la otitis se deben a los agentes patógenos e infecciosos que viven en las aguas contaminadas y que atacan y causan la infección de oído.
Es un trastorno progresivo, donde existe una pérdida auditiva unilateral o bilateral de tipo sensorineural mayor a 30dB que afecta por lo menos a tres frecuencias audiométricas consecutivas y se desarrolla en un periodo menor o igual a 72 horas, habitualmente sin poder precisar su etiología. (Schreiber 2010) y tiene una tendencia a la recuperación espontánea en un 65% a 66 % (Wei 2008) .
La enfermedad de Ménière es una enfermedad del oído interno bastante conocida entre las patologías auditivas. Este trastorno del oído interno suele afectar solo a uno de los dos oídos y es una causa común de la sordera. Los pacientes que padecen la enfermedad de Ménière perciben un ruido en el oído que da origen al tinnitus o los molestos acúfenos.
¿Pero cómo empieza el síndrome de Ménière? Mareos, pérdida de audición que aparece y desaparece y sentir presión y dolor en el oído son algunos de los síntomas más claros que acompañan a esta enfermedad del oído.
Desafortunadamente no se ha descubierto una cura para combatir esta enfermedad. Al igual que ocurre con el tinnitus, los expertos recomiendan distintos tratamientos para ayudar a quienes padezcan la enfermedad de Ménière. Audífonos, medicamentos, diuréticos (para eliminar el líquido del oído) y ejercicios de fisioterapia ayudarán a combatir la ansiedad que produce la continua escucha de ruidos en el oído, respectivamente.

Detección y diagnóstico de Presbiacusia.
Muy frecuente este tipo de hipoacusia en personas mayores y que va aunado con alteraciones cognitivas como alteraciones de sensopercepción, estado de ánimo, confusión, etcétera. El diagnostico se realiza a través de diferentes especialistas, inicialmente el médico general o familiar y quien inicia diagnóstico, el paciente es enviado a los servicios de Otorrinolaringología y neurología para completar diagnóstico y tratamiento específico, como rehabilitación audiológica y en caso necesario agregar un dispositivo auditivo o incluso un implante coclear.
Dr. Leopoldo Herrera Gómez
Neurocirujano










