Heridas de la Infancia ¿Cómo detectarlas?

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Unhappy abandoned kid girl looking down on blue background with empty copy space

No es fácil lidiar con un pasado traumático y más cuando se originaron en una edad temprana. Las heridas de la infancia o heridas primarias, son en definitiva, las heridas más dolorosas del ser humano que se gestan en los primeros años de vida principalmente o hasta la adolescencia. Son huellas que nos dejan marcados a lo largo de la vida porque conllevan mucha vergüenza, culpa, miedo y tristeza y no sabemos por qué. ¿Cuáles son esas heridas?

1 Herida de Rechazo.

Esta herida se genera cuando se ha sentido que el progenitor del mismo sexo ha rechazado o no ha aceptado al hijo en cuestión.  Por tanto, la persona se siente poco valorada, poco útil y poco apta. Las personas que tienen esta herida, a menudo se aíslan, son muy autoexigentes y dudan mucho de sí mismos.

2 Herida de Abandono.

Quienes experimentan el abandono afectivo del padre del sexo opuesto hasta los tres años, tienen esta herida.  Entre sus manifestaciones encontramos la búsqueda de protección por las personas de su sexo opuesto. Estas personas piden constantemente, no porque necesiten lo que solicitan, sino para ser vistos, y atendidos. Comúnmente se sienten solos, aunque estén acompañados. Físicamente, son personas escurridas, de hombros caídos.  Son poco dinámicas.

3 Herida de Humillación.

Haber sentido desaprobación o crítica hacia nuestra persona o forma de ser en la infancia, es lo que origina esta herida emocional. Estas personas generan un tipo de masoquismo emocional y/o mental, es decir, se tratan mal, se asquean de sí mismos y no se aceptan.  Comúnmente procuran «sentirse bien» con comida en exceso.El cuerpo de estas personas comúnmente es redondo, grueso y tienden a la obesidad.

4 Herida de Traición.

Quien experimenta esta herida ha perdido la confianza en su padre del sexo opuesto por alguna situación.  Se siente traicionado y crece sin la seguridad necesaria. Esta situación crea en las personas la necesidad de tenerlo todo bajo control. A estas personas les es difícil confiar en otros.

5 Herida de Injusticia.

La herida de injusticia se adquiere cuando en lugar de la calidez y acogimiento que necesita el niño recibe frialdad y autoritarismo. Entre las actitudes que se generan en estas personas, se encuentra el perfeccionismo, y la dureza.  Ellos saben muy bien controlar su peso y su ira.  Les cuesta reconocer sus límites, y se encuentran desconectados de su lado sensible. Físicamente, estas personas suelen tener un cuerpo muy rígido, proporcionado y cuidan mucho su aspecto físico.

Sanar las heridas emocionales  requiere trabajo y  paciencia, tampoco es imposible sanarlas y si tienes la ayuda de algún especialista, saldrás pronto. Estás heridas deben ser curadas para que no les transmitas esas emociones lastimadas a tus hijos y a los seres que amas.