¿La Seguridad y la Certidumbre nos convierte en Rehenes ?

0
890

Convivir con la incertidumbre en nuestra vida nos cuesta trabajo, se nos dificulta, es por eso que intentamos jugar a lo seguro, a lo planificado, sin correr demasiados riesgos.

Nos gusta tener el control absoluto de nuestra existencia, queremos que las cosas sean como deseamos, aunque en realidad esto no sea más que una ilusión, una falacia.

Oigan bien lo que queremos, a ver si no les suena absurdo: queremos que la vida se adapte a nuestras necesidades y expectativas ; no nos extrañemos al ver que nuestros hijos se frustran a la primera de cambios cuando surgen problemáticas o contratiempos.

Es nuestra rutina creada la que nos ofrece seguridad: estudiamos una carrera universitaria para “asegurarnos” un trabajo,; cuando obtenemos un trabajo queremos por supuesto que nos den una planta o un contrato indefinido; solicitamos una hipoteca para comprar una casa y tener un patrimonio; planificamos nuestra jubilación para obtener la pensión y así, más o menos, seguimos el sistema para llevar una vida a la que le llamamos normal, y está bien.

Pero la vida nos propone muchas veces otras cosas que nos reta a convivir con la incertidumbre, que va de la mano con la naturaleza humana; porque por una parte, el tener el control de todo esto ya genera una tensión, pues soltarlo nos produce aún más ansiedad.

Cuanto más inseguros nos sintamos internamente, gastaremos más tiempo, dinero y energía en nuestras circunstancias externas.

No en vano la mayoría de nosotros siente un profundo temor a la muerte, tanto que la hemos vuelto un tabú en nuestra sociedad, podemos saber y ver hoy en día ver que mueren cientos de personas , pero negamos rotundamente que pueda existir la posibilidad de que nos toque a nosotros o a alguien querido y cercano; no en balde ante tantas medidas de seguridad una de las más negadas de manera individual es el testamento, mucho menos aún el testamento vital: el cual habla sobre aquello que será necesario tener en cuenta en caso que haya que tomar decisiones médicas con respecto a tratamientos, el destino del cuerpo o la donación de órganos.

Es curioso que a veces sintamos miedo aún sin ningún peligro real, a esta actitud le llamamos pre-ocupación, pero ojo! porque a través de ella podemos justificar los posibles escenarios conflictivos y caer en el pesimismo.

Si la seguridad externa es una ilusión, nos estamos aferrando a una vida esclavizante a cambio de una falsa estabilidad

Seamos realistas: es imposible saber lo que nos sucederá mañana, y todavía no se crea un seguro para nuestro plan existencial.

Es como si quisiéramos crear una reserva de oxígeno dejando de respirar…nos asfixiaríamos!!

Vivamos conscientes de que no es todo un peligro ni una amenaza, si no que la incertidumbre, como la muerte, son parte de la vida, y que ponerle “ el piloto automático” puede desviarnos de la verdadera libertad, que es elegir aquello que de verdad nos importa en la vida, descubriendo nuestro propósito al confiar en nuestra capacidad de dar respuestas a las diferentes situaciones que vayan surgiendo a lo largo del camino.Y ser valientes a pesar del miedo.

Ana Arjona Psicóloga, Tanatóloga e Hipnoterapeuta Clínica.

Instagram anarjonad

FB Ana Arjona

anarjonad@gmail.com