Foto de Felipe Balduino en Pexels
LA AUTOCOMPASIÓN se define como un sentimiento de compasión por la propia manera de ser o actuar.
¿En psicología qué es la autocompasión?
Es cuando una persona pone la mirada sobre sí misma. A través de esta manifestación de inteligencia emocional, la persona muestra y siente compasión hacia sí misma.
Es una forma de acompañamiento hacia uno mismo que resulta nutritiva, por ejemplo, en el perdón.
Es posible establecer un paralelismo entre la compasión producida en un vínculo interpersonal cuando un amigo transmite su comprensión hacia un ser querido, y esta misma realidad vista desde el punto de vista de quien es amable consigo mismo ante un posible sufrimiento, la sensación de fracaso, las expectativas no cumplidas, la decepción o cualquier otra herida emocional.
En la expresión de la compasión el ser humano siente cercanía hacia una situación ajena que no le resulta indiferente a partir de la empatía.
La única persona que estará contigo siempre eres tú mismo. Por medio de la autocompasión te concedes el espacio necesario para conocerte, cuidarte y dar importancia a aquello que te ocurre.
Sin embargo muchas personas ven la autocompasión como sabotearse así mismo, tener autoestima baja, no confiar en sus capacidades y sentir lástima por sí mismos y forman una combinación destructiva.
“Sentir lástima por nosotros mismos es una de las drogas no farmacéuticas más destructivas. Es un narcótico adictivo que da placer en el corto plazo pero nos separa de la realidad”.
-John Gardner-
Desde el budismo
La autocompasión cobra otro significado totalmente diferente. Sentir compasión por uno mismo consiste en abandonar el sufrimiento y las causas que nos generan el sufrimiento. En lugar de estar gran parte de nuestra vida lamentándonos por todo y siendo “víctimas” de las circunstancias, el budismo nos dice que somos agentes activos. Ser un agente activo significa que depende de nosotros lo que hagamos o dejemos de hacer.
¿Qué hacer cómo practicar la autocompasión positiva?
A continuación mostramos algunos ejercicios de autocompasión o self compassion para empezar a practicarla.
- Tiempo de soledad. El primero de los ejercicios de autocompasión es encontrar tiempo para encontrarte contigo mismo. Un tiempo en el que puedas concentrarte en ti. Por ejemplo, en espacios de conexión con la naturaleza. Sin embargo, es recomendable que desconectes de la tecnología para no tapar una posible sensación de vacío por medio de esta distracción externa. Siente la presencia consciente en espacios de soledad vividos desde la calma.
- Intenta observar la situación de forma externa. Un cambio de perspectiva puede mostrar una nueva mirada ante una situación concreta. Por ejemplo, una persona que tiene dificultades para sentir compasión hacia sí misma por un error pasado puede acercarse a la situación desde otro prisma si imagina que alguien a quien aprecia de verdad está sufriendo por ese hecho. Todo ser humano, incluso las personas que más admiras, comete errores y equivocaciones. Intenta acompañarte a ti mismo como acompañas a las personas que más quieres cuando atraviesan una dificultad.
- No confundas la compasión con la dramatización. Es decir, acepta lo que ha ocurrido y cómo te sientes pero sin recrearte una y otra vez en esta imagen.
- Acción. En relación con el punto anterior, no te recrees en aquello que ha ocurrido, intenta aprender de ello para incrementar tu resiliencia ante nuevas situaciones. Práctica la responsabilidad de ser protagonista de tu destino en este proceso de superación.
- Esperanza. Por medio de esta visión puedes visualizar el mañana desde la perspectiva de las nuevas posibilidades que pueden llegar a tu vida. Observa la vinculación que existe entre el presente y el futuro para empezar a preparar este horizonte por medio de tus acciones en aquellos aspectos que dependen de ti.
- Fuente: www.psicologia-online.com, lamenteesmaravillosa.com










