Aún contando con la mejor voluntad de muchas madres por amamantar a sus hijos en muchas ocasiones hay que dar al niño una leche artificial distinta de la materna.
Desde el punto de vista nutritivo, la supervivencia del recién nacido está totalmente garantizada por la leches maternas derivadas de la leche de vaca y tratadas de forma que se parezcan al máximo a la leche de la madre.
Existen dos tipos de fórmulas: las llamadas leches adaptadas o de comienzo, que se toman durante los cuatro o seis primeros meses, y otras de seguimiento que cubren las necesidades lácteas del niño a partir del medio año.
Higiene y Cuidados
En el caso de utilizar leche fresca de vaca, es necesario hervirla al 100% durante 10 minutos para garantizar la desaparición de cualquier clase de contaminación. Sin embargo, en las grandes ciudades es más normal la utilización de leche de vaca envasada que no es preciso hervirla por haber sido tratada previamente, lo mismo que las leches en polvo.
Es muy importante remarcar la extremada asepsia con la que hay que tratar los utensilios para administrar la leche a niños observando una limpieza a fondo de todos ellos.
Durante los seis primeros meses se deben esterilizar los chupones y biberones del lactante, aunque más adelante bastará simplemente con el hervir los chupones; ello se debe a que fácilmente se pueden depositar residuos y gérmenes nocivos para el niño.
Existen aparatos para la esterilización de biberones de diferentes modelos.

Debe procurarse que los biberones sean fácilmente esterilizables, es decir, que resistan los cambios bruscos de temperatura, irrompibles, y también que sean graduados.
Los chupones deben ser de caucho y provistas de un agujero lo suficientemente grande como para permitir que gotee por la fuerza de succión del lactante.Lo más adecuado es agujerearlas con una aguja previamente esterilizada con una llama.
Es también recomendable tener varios chupones para que el niño se vaya acostumbrando a ellas y evitar que así que una se convierta en insustituible. Después de cada uso, los chupones deben de lavarse con agua caliente y jabón, dándoles la vuelta, secándolos y luego guardándolas en un lugar seco y tapado.
También son necesarios un colador y un embudo para traspasar la leche y para filtrarla, un mezclador, una cuchara medidora de la leche, un biberón más pequeño para el agua, un caso para el agua y unas pinzas para sacar el vivero del esterilizador.
Existen diversas formas de esterilización aséptica de los biberones y chupones, pero la más cómoda es la ebullición en recipientes adecuados durante 15 minutos.
Leche Adecuada para el Lactante
En la actualidad se ha logrado modificar la leche de vaca disminuyendo su composición de grasas y proteínas y añadiéndole hidratos de carbono para hacerla más adecuada para el niño.
En los establecimientos adecuados existen hoy una serie de productos comerciales preparados para alimentar artificialmente al lactante con todas las garantías y que además son de muy cómoda preparación.

En cada caso será el pediatra quien deberá rehacer recomendar a la madre el uso de una leche u otra. Sin embargo, la leche en polvo para lactantes es hoy la más utilizada. Son leches de vaca evaporadas al vacío y atomizadas por diversos procedimientos industriales que garantizan la destrucción de todo tipo de gérmenes los gérmenes patógeno.
Una de sus ventajas es que su composición es estable, son muy digestivas, de pureza bacteriológica, fácilmente transportables de excelente conservación y de preparación inmediata.
El único inconveniente de las leches en polvo en relación a otras es la posibilidad de cometer errores de dosificación. De ahí que sea especialmente recomendable leer detenidamente las instrucciones para su uso antes de comenzar a prepararlas.
A los niños criados con este tipo de leches es conveniente administrarles un suplemento de agua, según sus necesidades.
La Lactancia Mixta

La lactancia mixta consiste en la combinación de la lactancia natural con la artificial en aquellos casos, muy frecuentes que la leche de la madre es escasa y no llega a satisfacer las necesidades del hijo.
En estos casos primero se amamanta al niño y luego se le proporciona, mediante el biberón o una cucharadita, una toma de leche artificial, pero nunca al revés, ya que el niño podría rechazar el pecho, ello se debe a que las leches artificiales suelen ser más dulces que la leche de la madre.
Es importante que el bebe siga vaciando el pecho de la madre ya que es la mejor forma de conseguir que la leche aumente para luego proporcionarle la alimentación complementaria que el mismo niño irá regulando según su apetito.










