¿Por qué los Jóvenes y Niños(as) Se enfrentan a la Falta de Interés en lo Relacionado a la Escuela?

0
1780

Como experiencia de la pandemia de COVID19 encuentro hoy una mayor urgencia de reflexionar acerca de las consecuencias que ha dejado emocionalmente en niños, niñas y adolescentes.

Desde antes de la pandemia ya se venía observando la desmotivación para el estudio y que un porcentaje refería asistir motivados más por la socialización que por el deseo de aprender.

El confinamiento por más de un año en México llevó a muchas familias a una mejor comunicación y conocimiento entre sus integrantes, logrando establecer una estructura para que las clases en línea funcionaran y no solo no se perdieran los conocimientos adquiridos, sino que aprendieron nuevas formas de combinar las responsabilidades escolares con los momentos de esparcimiento de manera supervisada.

Incluso lograron continuar con los horarios ya establecidos de sueño y alimentación. Esto hizo una gran diferencia.

Otras familias, por diversas razones, incluso por la presión laboral de mamá/papá, la falta de espacio y tecnología para que adultos y menores se conectaran a internet para cumplir con sus responsabilidades y, sobre todo, la falta de estructura y consistencia en los límites, horarios de sueño y alimentación alterados, contribuyeron a que se perdieran hábitos y conocimientos que ya habían adquirido.

Al regresar a clases presenciales las escuelas dieron un período de adaptación a la estructura escolar. A un año de haber regresado a clases presenciales escucho con frecuencia a personal docente hablar del esfuerzo que han realizado adultos y estudiantes para lograr la concentración y comprensión de los temas correspondientes a su nivel escolar, encontrándose con el rezago educativo de un buen porcentaje del alumnado -conocimientos que antes del confinamiento ya habían adquirido.

Confrontarse con la pérdida de conocimiento, habilidades y el esfuerzo que requerían para ponerse al día nuevamente, ha sido un desafío que no todos tienen capacidad de asumir.

Desde hace años se ha percibido que algunos programas de estudio no resultan de interés para el alumnado, además de que el tiempo que dedican a dispositivos y videojuegos los ha llevado a “aburrirse” por la forma que en ocasiones son planteados algunos temas.  Por otro lado, percibo que la necesidad de satisfacción inmediata que les brindan los dispositivos, estar pendientes de sus mensajes y redes sociales, les resta concentración y tiempo que requieren para el estudio.

Y algo muy importante: no le encuentran relación ni sentido al estudio con la vida misma. Me refiero al porcentaje de estudiantes desmotivados. Afortunadamente la mayoría comprende que continuar el proceso educativo implica un enorme esfuerzo y disciplina.

Un factor significativo es que desde muy pequeños han observado que algunas personas famosas no tuvieron una preparación académica y lograron éxito laboral; por ejemplo el caso de algunas personas influencers y youtubers. Lo que muchas veces no dimensionan es que esta experiencia puede ser efímera y llevar a las personas a una falta de sentido de vida.

Nuestro desafío como sociedad es cada día de mayor compromiso para mantenernos activos como adultos, brindar información y límites oportunos a niñas, niños y adolescentes que hoy ya no creen que para ser exitosos requieren estudiar.

Necesitamos ser más sensibles a los tiempos que les toca vivir y hablar acerca de lo que sienten y expectativas que tienen de la vida, para generar oportunidad de cuestionar si lo que están haciendo hoy los está preparando para alcanzar sus metas.

Colaboración de Vicenta Hernández Haddad, psicóloga y educadora en sexualidad

Whatsapp 55 5405 4976