Por su composición, los higos atesoran muchas propiedades beneficiosas para nuestro organismo y la FAO recomienda su consumo. Por ser una fruta tan dulce y jugosa puede parecer que el higo tiene muchas calorías, sin embargo, si se consume fresco su aporte calórico no es elevado (74 calorías en 100 gramos de higos frescos o 249 calorías en la misma cantidad de higos secos), según indica la FAO.
Además de energía, los higos aportan mucha fibra (3 gramos por cada ración de 100 gramos), y minerales como el calcio y el magnesio, especialmente concentrados en el higo seco. El valor nutritivo de los higos cambia en función de si se consumen frescos o secos. En los secos, los valores nutritivos se multiplican por tres debido a la pérdida de agua.
Los higos maduran desde final de julio hasta noviembre, aunque la mejor temporada es a final de verano. Y si tenemos la duda de si se tratan de higos o breves, todo depende de la maduración.
Las brevas son higos que no consiguen madurar en otoño. Se quedan todo el invierno en el árbol como pequeños botones y en primavera completan su maduración.
1. Las fibras solubles ayudan a controlar los niveles de colesterol y de glucosa en la sangre y contribuyen a regular el tránsito intestinal. Su fibra soluble más importante es la pectina, que contribuye a reducir los niveles de colesterol malo (LDL) en la sangre.
2. Gracias a la fibra, también pueden ayudar a controlar el peso gracias a su efecto saciante y un leve poder laxante. Comer dos o tres higos antes de la comida reduce el apetito, además, gracias a sus azúcares naturales ayudan a reemplazar los postres y los antojos de dulce.
3. Los higos contienen cantidades importantes de omega 3 y 6 que, junto con el potasio, permiten combatir diferentes problemas de salud relacionados con el sistema cardiovascular, como es el caso de la hipertensión arterial, riesgo de ataque cardíaco o problemas coronarios, entre otros.
Están recomendados para controlar los niveles de presión arterial alta y reducir el riesgo cardiovascular gracias a su alto contenido de potasio.
El consumo excesivo de sal es una de las principales causas de presión arterial alta y los higos pueden ayudar a crear un equilibrio para evitar que esta se incremente.
4. Sus minerales, en especial el calcio (35 mg por 100 gramos) y el magnesio (17 mg por 100 gramos) los convierten en una fruta adecuada para mantener en buen estado el sistema nervioso y músculo-esquelético.
5. Las frutas que contienen azúcares naturales ayudan a incrementar los niveles de energía y mejoran el estado de ánimo. Los higos son una buena fuente de azúcares naturales y nos pueden ayudar a empezar el día con energía.
6. El consumo regular de higos previene la degeneración macular. Comer, por lo menos, de 2 a 3 porciones de higos al día puede reducir y combatir significativamente este problema que afecta especialmente a los adultos mayores de 60 años, según los especialistas del servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria (HUNSC).
Fuente: La vanguardia.com










