Adoptar estos hábitos no solo estabiliza la glucosa en sangre, sino que también mejora la calidad de vida a largo plazo.
- Desayunar siempre. Saltarse el desayuno puede disparar los niveles de glucosa más tarde.
- Planificar las comidas. Comer cada 3-4 horas ayuda a evitar subidas y bajadas bruscas.
- Elegir carbohidratos inteligentes. Optar por integrales y bajos en índice glucémico como avena o quinoa.
- Probar el plato dividido. Mitad verduras, un cuarto proteína y otro de carbohidratos. Y comer despacio.
- Hidratarse bien. Beber agua regula los niveles de azúcar.
- Moverse después de comer. Una caminata de 15 minutos mejora la digestión y estabiliza la glucosa.
- Incluir fibra en la dieta. Esto ayuda a mantener la glucosa estable; Se encuentras en frutas, legumbres y semillas, por ejemplo.
- Evitar los refrescos azucarados. Mejor agua con limón o infusiones sin azúcar.
- Prestar atención al estrés. Niveles altos de cortisol pueden alterar la glucosa.
- Leer las etiquetas de los alimentos. Buscar opciones sin azúcares añadidos.
Datos obtenidos de la entrevista a Pedro Luis Navarro, fundador de Glucube, dispositivo diseñado para facilitar el control de la glucosa de manera no invasiva, por parte de la revista Hola.










