¨La vida sólo es soportable cuando el cuerpo y el alma viven en perfecta armonía, existe un equilibrio natural entre ambos y se respetan recíprocamente.”
David Herbert Lawrence.
El cuerpo es el envoltorio del alma y de la mente. Hay que escucharlo, en él se encuentran respuestas a varias de nuestras inquietudes y pesares, a los dolores, a los pensamientos que nos preocupan o a los procesos de curación a los que no estamos atendiendo. Muchas enfermedades son el resultado o la consecuencia directa de un cúmulo de emociones reprimidas durante cierto tiempo.
Cuida tu cuerpo, es tu templo, es la posesión más preciada que tienes. Presta atención a sus reacciones, si te enfermas mucho o estás cansado constantemente, puede ser el reflejo de algún desorden en emociones o pensamientos. El ambiente que nos rodea también repercute en nosotros, entonces, procúrate lo que te haga sentir bien. Cuerpo sano en mente sana.
Todo influye en todo, pero tú tienes el poder de cambiar tu circunstancia, decide sentirte bien. aligera las cargas emocionales, llorar es un manera más de canalizar nuestra energía y comprender a nuestro cuerpo, hacer ejercicios y meditar es otra forma de aligerar las preocupaciones, para dar paso a una nueva actitud que nos ayude a generar sentimientos más saludables.
Cuidate, para que los demás estén bien tú necesitas estar bien.










