¿Oigan han escuchado sobre el grooming, en español ciber acoso? un tema muy preocupante del que debemos saber para estar atentas y cuidar de nuestros niños y niñas.
El grooming son todos estos actos de cariño y preocupación extra que algunos adultos hacen a menores para ganarse su confianza para después abusar de ellos. Hoy esta práctica se ha trasladado al mundo virtual, a las redes sociales y a los juegos en línea.
¿Cómo lo hacen?
Crean un vínculo de confianza con su víctima. En muchos casos a través de sobornos y engaños, normalmente finge otra edad, muy cercana a la del menor.
Después tratan de aislar a los niños para que sus familiares y amigos no se enteren.
El agresor tiende siempre a asegurar su posición, así que suele preguntar a la víctima si alguien más conoce su relación e intenta averiguar quién más tiene acceso a su computadora o a su dispositivo.
Una vez que se siente con confianza, el abusador empieza a introducir conversaciones sexuales de manera paulatina. Busca que la víctima se familiarice tanto con la temática sexual como con el vocabulario.
Después los manipulan, amenazan y chantajean para que les envíen material sexual, relate fantasías sexuales o que la relación culmine con un encuentro físico.
Es esencial tener en cuenta que especialmente en el online grooming el engaño es lento y no hay consentimiento del niño o niña, no son conscientes de lo que les ocurre.

En definitiva, la comunicación y la educación afectivo-sexual juntas con el apoyo del entorno más cercano a los menores, son las herramientas más eficaces, tanto para prevenir la violencia, así como para no perpetuar sus consecuencias a largo plazo.
Según el Consejo Ciudadano MX, es indispensable visibilizar y señalar los riesgos a los que están expuestas niñas, adolescentes y mujeres en el espacio virtual. El 65% de 7 mil 509 ciberdelitos reportados entre 2021 y febrero de 2022 fueron padecidos por niñas o mujeres.
Además, se registra un aumento de 315%, si se compara enero y febrero de 2022 con los primeros dos meses de 2021. Casi la mitad de las atenciones son de entidades distintas a la CDMX.










