La ingesta de los antioxidantes son fundamentales para mantener la salud en estado de plenitud. Su papel como reductor del estrés oxidativo, que se agrava con la edad, es lo que los hace tan esenciales. Comer verduras o frutas para asimilar estos compuestos es un factor clave para tener una vejez de calidad.
¿Qué es el estrés oxidativo?
Cuando se produce un exceso de radicales libres y los antioxidantes no son capaces de neutralizarlos, las células se encuentran en problemas porque se pierde el equilibrio , teniendo exceso de radicales libres que pueden dañarlas y provocar el llamado estrés oxidativo, que conduce a daño y muerte celular.
En el libro “Envejecimiento activo y saludable, fundamentos y estrategias desde la gerontología comunitaria “, se dice que existen varias enfermedades que se presentan con mayor frecuencia durante el proceso de envejecimiento y se conocen como enfermedades crónico degenerativas.
Entre estas se encuentran la diabetes mellitus, la arterioesclerosis, la hipertensión arterial, la artritis reumatoide, las cataratas seniles y el cáncer. El estrés oxidativo está asociado con los mecanismos de dichas enfermedades de ahí que el consumo de alimentos y suplementos ricos en antioxidantes pueden ser de gran utilidad para la prevención y control de estas enfermedades.
Factores pro- oxidantes
Según información de la investigación en el libro editado por La UNAM y el Conacyt, el desequilibrio y exceso de radicales libres en el organismo también puede producirse por factores externos a él, como la contaminación atmosférica el tabaquismo, el alcoholismo, los pesticidas, las radiaciones la mala alimentación, el estrés psicológico, la falta de ejercicio físico y la polifarmacia, entre otros.
Todas las personas estamos expuestas a por lo menos a uno de estos factores. Por lo que es necesario ayudar al organismo a contrarrestar el exceso de radicales libres consumiendo alimentos ricos en antioxidante, tales como frutas: fresa, limón, guayaba y papaya.
Verduras como la zanahoria, brócoli jitomate y aceitunas algunas semillas como almendras, girasol nueces.
También es importante consumir pescado, aceite de olivo y vino tinto así mismo se ha demostrado que estilos de vida saludables como el ejercicio físico moderado, el dormir bien y el sentirse bien tienen un efecto antioxidante.
Ejemplos de antioxidantes incluyen:
- Beta carotenos
- Luteína
- Licopeno
- Selenio
- Vitamina A
- Vitamina C
- Vitamina E
Las verduras y frutas son ricas fuentes de antioxidantes. Existe amplia evidencia que el consumo de una dieta con muchas verduras y frutas es saludable y reduce riesgos de sufrir ciertas enfermedades.
Las vitaminas son sustancias que el cuerpo necesita para crecer y se desarrollarse en forma normal.
La vitamina A juega un rol en su:
- Visión
- Crecimiento de los huesos
- Aparato reproductivo
- Funciones celulares
- Sistema inmune
La vitamina A es un antioxidante. Se obtiene de las plantas o animales. Buenas fuentes son frutas de colores y verduras. Las fuentes animales incluyen el hígado y la leche entera. La vitamina A también es agregada a algunos alimentos como los cereales.
La vitamina C viene de las frutas y verduras. Buenas fuentes de esta vitamina incluyen los cítricos, los pimentones rojos y verdes, tomates, brócoli y las verduras de hoja verde. Algunos jugos y cereales tienen vitamina C adicional.
Algunas personas necesitan vitamina C extra:
- Mujeres embarazadas o dando pecho
- Fumadores
- Personas recuperándose de una cirugía
- Víctimas de quemaduras
Buenas fuentes de vitamina E incluyen:
- Aceites vegetales
- Margarina
- Nueces y semillas
- Verduras de hojas
La vitamina E también se encuentra en los cereales. La mayoría de la gente consume suficiente vitamina E a través de la dieta. Las personas que padecen enfermedades tal como trastornos hepáticos, fibrosis quística y enfermedad de Crohn pueden necesitar más vitamina E.










