El paludismo, también conocido como malaria, es una enfermedad parasitaria transmitida por la picadura de mosquitos infectados. Aunque es prevenible y curable, puede tener complicaciones graves si no se detecta y atiende oportunamente. De ahí la importancia de fortalecer la información y las medidas de prevención.
Recientemente La Cruz Roja Mexicana y aliados lanzaron una campaña #adiosmosquito para impulsar la prevención y generar mayor conciencia sobre esta enfermedad y para para fortalecer la prevención del dengue, zika, chikungunya y paludismo en las comunidades de mayor riesgo .
A nivel mundial: La Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó 282 millones de casos y 610,000 muertes por paludismo en 80 países durante 2024, con la mayor carga concentrada en la región de África (95% de los casos y muertes).
En México: El país mantiene una estrategia orientada hacia la interrupción de la transmisión local y la Agenda 2030. Entidades como el Estado de México han obtenido certificaciones como zonas libres de paludismo autóctono tras décadas sin casos autóctonos, aunque persisten áreas endémicas o de riesgo asociadas a la movilidad poblacional y determinantes sociales. Para estandarizar el abordaje, se cuenta con el Manual de Tratamientos para Paludismo de la Secretaría de Salud.
- Vigilancia activa: Incluye la búsqueda intencionada de casos y la respuesta inmediata ante la confirmación de un foco palúdico por parte del personal de salud pública. [1]
- Ante la sospecha clínica de fiebre sin un foco infeccioso claro en zona de riesgo, se debe priorizar la toma de pruebas diagnósticas (gota gruesa y extensión o pruebas de diagnóstico rápido, según disponibilidad institucional) para identificar la especie de Plasmodium antes o de forma simultánea al inicio del tratamiento. [1, 2]
Si tienes alguna sospecha de estar infectado marca al teléfono de Cruz Roja
55 1084 9000










