Poner Límites

0
2300

 

No importa si se trata de una relación de pareja, de un jefe que te llama y te pide que vayas a la oficina un domingo a las 9:00 de la mañana o de los amigos y familiares que están invadiendo tus espacios y  lo que más quieres  es ponerles un  límite y no sentir  culpas ni  remordimientos.

  ¿Pero por qué nos cuesta tanto poner límites?

La razón básicamente  es que según los especialistas, los humanos estamos programados por naturaleza para pertenecer y ser aceptados, si ponemos un límite  dejamos de tener  aprobación, aceptación y el favoritismo de otras persona. Tu mente te dice protégete, porque si pones barreras vas a ser totalmente excluyente y serás rechazado, tu mente no quiere que tú tengas ese tipo de sufrimiento.

 Sin embargo a largo plazo el precio que pagamos por sostener esas máscaras, por renunciar a lo que sentimos y por no poner límites es muy caro y tarde o temprano esa barrera termina mostrándose ante el mundo, esa fachada termina cayéndose por sí misma y seguramente te ha ocurrido que en algún momento resistes, guardas y  callas tantas cosas con las que no estás de acuerdo que cuando menos te lo esperas ese tanquecito de pólvora que tenías guardado dentro de ti a la menor chispa estalla y termina generando efectos colaterales.

Si tú quieres empezar a poner límites de manera asertiva en tu vida debes empezar a desarrollar la capacidad de aceptar los límites de los demás ¿Cómo sueles reaccionar cuando una persona que es importante para ti, te dice sabes ,que hoy prefiero pasar un tiempo a solas sabes que hoy no quiero verte?

Entonces coherencia es la clave fundamental antes de poner límites ante los demás revisa cómo está tu capacidad para aceptar y respetar los límites de otros sin hacer ningún tipo de juicio y sobre todo sin sentirte agredido.

¿Cómo hacerlo? Según el portal de psicología y Psicoterapia Argensola es:

 

Poco a poco.

Primero hay que empezar por detectar las situaciones, aunque no podamos cambiar nada.

Estar alerta y localizar cuando me sienta mal algo (a veces respondemos tan automáticamente que no pensamos si me gusta o no lo que me están diciendo).

Recordar que seguimos queriendo a esa persona, que no es egoísta ponerle un límite. 

Cuando lo tengamos claro internamente empezará a salir solo.

Soportar la culpa inicial, ¡no estamos acostumbrados!

Confiar en uno mismo, ya se irá pudiendo, sin prisas.

Todos somos personas igual de valiosas. El valor te lo das tú mismo.

Entender que todo no se puede, decidir-renunciar es una forma de avanzar.

Siendo asertiva: decir lo que pienso, con educación y cuidado pero con firmeza, esto me hace sentirme coherente conmigo mismo, produce tranquilidad, seguridad y respeto.