¿Por qué Decido la Soltería…Miedo al compromiso?

0
1031

Estar en pareja es parte de la vida adulta, pero a veces nos resulta difícil compartir por muchas razones.

Hoy en día tanto hombres como mujeres nos enfrentamos a una coyuntura donde la competencia, la independencia, las responsabilidades económicas nos marcan una pauta que podría llevarnos a encerrarnos en nosotros mismos y corremos el riesgo de encapsularnos en un narcisismo primario.

Es decir en un estado de la mente donde toda la búsqueda de satisfactores se centra en la persona misma y se corre el riesgo de no ver a un objeto de amor con quién compartir y a quién reconocer como parte integral de la vida.

Por otro lado, también están aquellas personas que en este rápido correr de la vida donde todo parece líquido porque nada permanece, porque se buscan satisfactores inmediatos y de corta duración el matrimonio podría sonar a un compromiso al qué temerle bajo la sentencia de que será por toda la vida.

Porque la cultura dice que estaremos juntos hasta que la muerte nos separe, y el amor de pareja puede morir, pero si somos honestos en la pareja podría morir la convivencia como pareja pero no un sano vínculo o un honesto adiós por el bien mutuo.

Pero un acta no es al parecer el único factor de riesgo, porque hay parejas que sin estar formalmente casadas, tampoco permanecen o se fuerzan a estar

Entonces me pongo a reflexionar y me hace pensar en que hay una falsa creencia en que debemos hacer pareja por obligación, cuando debiera ser un disfrute de amor, amistad, complicidad y pasión que permanezca lo que deba durar, sin coacciones y sin culpas, pero tampoco con miedo. La idea de estar en pareja es gozar, no sufrir.

Y es que es importante pararnos a pensar con total honestidad por y para qué queremos estar en pareja o no.

No es lo mismo estar solo a estar soltero, podríamos sentirnos solos en pareja. No es lo mismo sentirse solo a estar consigo mismo. ¡Hay una gran diferencia!

Sentirnos solos puede implicar inclusive rechazo a nosotros mismos porque estar consigo mismo involucra una sana convivencia y disfrute propio. Eso no va a solucionarlo ni el aislamiento ni estar en pareja.

Es algo a resolverse interna y objetivamente. Aquí una exploración de la mente y las emociones a través de un análisis sería de gran ayuda. Porque el terapeuta nos podría guiar en el conocimiento y re-conocimiento de nosotros mismos.

Mostrarnos eso que escapa a nuestra comprensión y vista porque hay lugares donde no podemos o no queremos ver por razones esperadas derivadas de nuestras propias defensas y represiones, pero que ahí están e influyen en nuestro actuar, sentir y hablar.

Quiero decir que en la medida que nos conozcamos, sepamos de qué estamos hechos, qué nos forma, por qué actuamos como actuamos, pero sin juicios y con apertura de mente, sabremos hacia dónde queremos ir con mejor atino, menos riesgos y más satisfacción, ya sea nosotros mismos o acompañados.

Si lo han notado, he ocupado poco la palabra soltería y la palabra soledad porque hay que tener en cuenta que todos somos seres sociales, estamos insertos en un lugar común donde fuerzas y costumbres nos cruzan y donde el verdadero deseo del individuo acaba siendo cruzado por el deseo de ese gran Otro que nos demanda ciertas cosas ya sea por costumbre, cultura o imposición.

Entonces, ser soltero o estar en pareja ¿es algo que realmente decidimos individualmente? ¡Yo tengo mis reservas!

¿Se han dado cuenta que hay veces en que por presión del entorno buscamos pareja? Me refiero a que en un momento los amigos empiezan a vivir juntos o a casarse y entonces el soltero empieza sentirse desplazado del nuevo ambiente de parejas y podría sentirse fuera de ese grupo que antes era tan suyo

y en el cual se identificaba con confianza.

Insisto en que no soy partidaria de generalizar, cada individuo es una vida y una historia única, pero este ejemplo que acabo de citar ha sido recurrente en mi práctica psicoanalítica y por eso me he atrevido a citarlo. Porque por otra parte me lleva a la otra cara de la moneda:

En otro extremo están aquellos que sienten  que al hacer pareja perderán libertad. Aquellos para quienes su deseo aparentemente no está cruzado por esa sociedad que impone estar en pareja, pero sí están cruzados por esta vida líquida que mencioné anteriormente donde cada vez se desean más cosas y de poca duración

Y ninguna de estas posturas está bien o mal, yo creo que ante estas situaciones solamente debemos ser responsables de decidir coherentemente qué variante nos sienta realmente mejor. Y para lograrlo se necesita un ejercicio individual de total honestidad.

Porque entonces podríamos dejar de depositar en alguien más la tarea de venir a complementarnos, si buscamos eso es que estamos incompletos y no habrá otro ser humano que pueda hacernos sentir completos porque no es tarea de nadie hacernos enteros.

Es injusto esperar que alguien venga a darnos algo que nos falta, esa es nuestra labor. Es cierto que siempre estaremos en falta, pero eso nos hace querer avanzar y nadie lo hará por nosotros.

Es probablemente una mejor idea pensar que una pareja vendría a suplementarnos en vez de venir a complementarnos y en este sentido nosotros aportar algo extra al compañero que nos acompañe en ese momento de vida.

Y también es válido sentirnos bien sin pareja y a gusto con nuestra completitud y reconocimiento de que aún hay cosas que nos faltan sin necesitar que alguien más venga a aportarlas.

Insisto aquí lo importante es ser honestos y congruentes, pero sobre todo flexibles, no siempre viviremos en las mismas circunstancias ni en el mismo tiempo, todo es dinámico y es de sabios cambiar de opinión y adaptarse. Y es de valientes reconocerse a sí mismo sin juicio alguno.

Desde mi perspectiva, el amor de pareja es un vínculo, no una cadena ni una sentencia de vida. Cuando se está en pareja no debiera perderse la individualidad, nada en nuestra personalidad debiera ser impostado.

Entonces, ¿solteros o en pareja? Yo diría, ¡con nosotros en cualquiera de estas circunstancias!

Yo diría que en oportunidad de ser flexibles, de vivir de mejor manera desde lo individual para poder compartir con quién nos plazca.

Gracias por haber escuchado mi opinión, yo soy Mónica Chong, psicoanalista  Facebook cómo Mónica Chong Psicoanalista