El cubrebocas es un accesorio que llegó para quedarse una buena temporada. Sin embargo, su uso constante causa irritación, brotes de acné y algunos efectos de dermatitis, porque la piel no puede respirar en su totalidad.
¿Qué puedes hacer para evitar más afectaciones en tu rostro?
Lava tu cara en la mañana antes y después de utilizar el cubrebocas, con jabón neutro y cremas hidratantes hipoalergénicas, es decir, sin perfume, olor o sin color.

Otra opción de limpieza es un gel limpiador con un pH equilibrado que ayuda a eliminar los residuos de grasa, suciedad y bacterias.
Asegúrate de que estos limpiadores no contengan fragancia, que no sean comedogénicos, es decir que puedan causar imperfecciones como puntos negros o espinillas, y opta por aquellos que sean amables con la piel.
Si tienes alguna lesión superficial puedes utilizar cremas que ayudan a regenerar la piel, a cicatrizar y evitar la aparición de úlceras.
Si presentas algunas rozaduras o enrojecimiento, una opción puede ser el gel de árnica.
Recuerda hidratar tu piel día y noche, asegúrate que tus cremas o gel de rutina contengan vitamina C o ácido hialurónico.
Además utiliza un buen bloqueador solar.










