Síndrome de Guillain–Barré Conoce los Síntomas

0
1939

El síndrome de Guillain-Barré (poliradiculoneuropatia desmielinizante inflamatoria aguda), es una enfermedad poco frecuente en el cual el sistema inmunitario del organismo ataca la salida de los nervios de la medula espinal en especial la vaina que es una capa de grasa que envuelve los nervios y se denomina mielina, sustancia que conduce los estimulos sensitivos y motores en el sistema nervioso.

LOS PRIMEROS SÍNTOMAS SUELEN SER DEBILIDAD MUSCULAR Y HORMIGUEO EN LAS MANOS Y LOS PIES.

Estas alteraciones motoras es decir de movimiento pueden extenderse rápidamente y, con el tiempo, paralizar en forma ascendente todo el cuerpo.

La forma más grave del síndrome de Guillain-Barré se considera una emergencia médica y neurológica. La mayoría de las personas con esta afección deben ser hospitalizadas para recibir tratamiento.

La causa exacta del síndrome de Guillain-Barré se desconoce. sin embargo, dos tercios de los pacientes aseguran haber tenido síntomas de infección en las seis semanas anteriores.

Las causas incluyen infecciones respiratorias o gastrointestinales y posteriores a la aplicación de vacunas.

Hasta el momento, no hay una cura para el síndrome de Guillain-Barré, pero varios tratamientos pueden aliviar los síntomas y reducir la duración de la enfermedad. Si bien la mayoría de las personas se recuperan por completo del síndrome de Guillain-Barré, algunos casos graves pueden ser mortales.

Aunque la recuperación puede tardar varios años, la mayoría de las personas pueden caminar otra vez seis meses después de que hayan comenzado los síntomas. Algunas personas pueden tener efectos persistentes, como debilidad, entumecimiento o fatiga.

LOS SIGNOS Y LOS SÍNTOMAS DEL SÍNDROME DE GUILLAIN-BARRÉ PUEDEN INCLUIR LOS SIGUIENTES:

  • Una sensación de hormigueo en los dedos de las manos, de los pies, los tobillos o las muñecas.
  • Debilidad en las piernas que se difunde a la parte superior del cuerpo.
  • Marcha inestable o incapacidad para caminar o subir escaleras.
  • Dificultad con los movimientos faciales, lo que incluye hablar, masticar o tragar.
  • Visión doble o incapacidad para mover los ojos.
  • Dolor fuerte, que puede ser un dolor sordo, fulgurante o similar a un calambre, y que puede empeorar en la noche.
  • Dificultad para controlar la vejiga o la función intestinal.
  • Frecuencia cardíaca acelerada.
  • Presión arterial alta o baja.
  • Dificultad para respirar.

Las personas con el síndrome de Guillain-Barré generalmente sienten su debilidad más significativa en un plazo de dos semanas después de que comienzan los síntomas.

El síndrome de Guillain-Barré afecta los nervios. Dado que los nervios controlan los movimientos y las funciones corporales, las personas con síndrome de Guillain-Barré pueden tener los siguientes síntomas:

  • Dificultad para respirar.La debilidad o la parálisis pueden extenderse a los músculos que controlan la respiración, lo que resulta en una complicación potencialmente mortal. Hasta el 22 % de las personas que padecen el síndrome de Guillain-Barré necesitan ayuda temporal de una máquina para respirar durante la primera semana en que son hospitalizadas para el tratamiento.
  • Entumecimiento remanente u otras sensaciones.La mayoría de las personas con síndrome de Guillain-Barré se recuperan por completo o solo quedan con una debilidad residual, un entumecimiento o un hormigueo sin importancia.
  • Problemas cardíacos y de presión arterial.Las fluctuaciones en la presión arterial y los ritmos cardíacos irregulares (arritmias cardíacas) son efectos secundarios frecuentes del síndrome de Guillain-Barré.
  • Un tercio de las personas con síndrome de Guillain-Barré padecen fuertes dolores en los nervios, que pueden aliviarse con medicamentos.

TRATAMIENTO

No hay cura para el síndrome de Guillain-Barré, pero el tratamiento puede mejorar los síntomas y acortar su duración. Dada la naturaleza autoinmunitaria de la enfermedad, en la fase aguda suele tratarse internando al paciente en una unidad hospitalaria , con inmunoterapia, como inmunoglobulinas intravenosas y la plasmaféresis para limpiar la sangre y eliminar los autoanticuerpos, que ocasionan la destrucción de la mielina.

LEOPOLDO HERRERA GOMEZ

Neurocirujano