Esta fuerte hierba ha sido usada por siglos en la medicina ayurvédica de la india. Ayuda principalmente contra la artritis ya que controla la inflamación. La cúrcuma se puede tomar tanto fresca como seca en polvo. Y una de las posibilidades es comerla directamente diluyendo media cucharadita de cúrcuma en polvo en un vaso con agua templada o zumo de fruta.
LOS BENEFICIOS PROBADOS DE LA CÚRCUMA
Si se asimila bien, la curcumina combate la oxidación de los tejidos, reduciendo su irritación y deterioro. De ahí, la eficacia de esta raíz medicinal frente a los trastornos inflamatorios y neurodegenerativos.
Pero sus propiedades son muchas, desde desinfectar heridas, tratar resfriados, eccemas o picaduras.
1.ALIVIA LA ARTROSIS
La curcumina actúa sobre los mediadores de la inflamación, como los leucotrienos, los neutrófilos, la agregación plaquetaria y la actividad de la enzima COX. Se considera que su acción antiinflamatoria es equiparable a la del ibuprofeno o fenilbutazona en el tratamiento de afecciones como la artritis.
La actividad de la cúrcuma se aproxima a los fármacos antiinflamatorios “inhibidores COX2”, como el etoricoxib, pero sin sus efectos secundarios.
- REDUCE LA INFLAMACIÓN DE LOS ÓRGANOS INFLAMADOS
Por su acción antiinflamatoria, la cúrcuma también está indicada en otros procesos que afectan a órganos, como la enfermedad inflamatoria intestinal, la inflamación de la córnea ocular, la pancreatitis o el colon irritable.
- ES DIGESTIVA Y QUEMAGRASAS
Añadida a los guisos, la cúrcuma facilita el metabolismo de las grasas porque mejora la cantidad, la calidad y el flujo de la bilis. Por esta razón se recomienda cuando el colesterol está alto o en casos de diabetes. En las personas sanas resulta un excelente digestivo con las comidas que son especialmente grasas.
Hay que decir que diversos estudios no han conseguido provocar una reducción significativa del colesterol con la administración de cúrcuma o curcumina. Sin embargo, efecto de dosis altas sobre los niveles de triglicéridos es algo mayor, sin llegar a ser muy significativo.
Si realizamos un régimen de adelgazamiento, la cúrcuma moviliza y ayuda a “quemar” las grasas.
- PROTEGE EL CEREBRO
La enfermedad de Alzheimer, cuyas causas se desconocen, implica una inflamación crónica del sistema nervioso central. El tratamiento habitual incluye el uso de antiinflamatorios inhibidores de la ciclooxigenasa.
Los estudios experimentales sugieren que, gracias a su efecto antiinflamatorio, el consumo de cúrcuma mejora la calidad del tejido cerebral y reduce la progresión del Alzheimer.










