El tamarindo es originario de la India, llegó a México en la época de la Colonia a través de los españoles.
Su cultivo se dio tan bien que se extendió por todas las zonas tropicales del país, especialmente en la vertiente del Pacífico.
Desde su llegada a México, el uso del tamarindo se volvió muy famoso, convirtiéndose en un elemento fundamental de nuestra gastronomía.
Pertenece a la familia de las leguminosas, es una fruta cuya pulpa de color marrón o café oscuro y de sabor agridulce se encuentra en el interior de una vaina larga y curvada que mide de 10 a 15 centímetros (cm) de largo por 2 cm de ancho.
Uno de los lugares donde tiene más arraigo es el puerto de Acapulco, cuya variedad de dulces enchilados a partir de pulpa de esta rica vaina es deleite para niños y adultos.
En México, la producción anual de tamarindo es de poco más de 48 mil toneladas, destacando el estado de Jalisco con una producción de más de 23 mil toneladas, seguido de Colima con más de 12 mil toneladas y Guerrero con más de 7 mil toneladas.
¿Qué nutrientes y beneficios aporta?
El tamarindo es un fruto muy rico en sabor y tiene un gran contenido de vitaminas de los grupos B, C y E, así como un alto contenido de fibra (20 gramos en cada 100 gramos de tamarindo).
Además, contiene importantes minerales como el calcio, el hierro, el potasio, el magnesio, el zinc y el fósforo.
También es utilizado con fines medicinales gracias a sus propiedades laxantes, diuréticas, astringentes, antipiréticas y antisépticas.
Con sus ramas, raíces, hojas, semillas y fruto se elaboran remedios para enfermedades del hígado, fiebre, asma, intoxicación alcohólica y problemas digestivos.
¿Cómo se recomienda consumirlo?
Aunque en nuestro país es más común consumir tamarindo en dulces mezclando su pulpa con azúcar o sal y chile, también es frecuente que se utilice para preparar aguas frescas, nieves, salsas o como condimento.
Se utiliza en diversos platillos de la cocina tradicional, como pollo al tamarindo o como salsa agridulce que se utiliza para aderezar cualquier tipo de carne, ya sea res, puerco o pescado.
Aprende a preparar una deliciosa agua de tamarindo natural. Muy refrescante y fácil de preparar, te …
- 15 tamarindos secos (pelados (200 gr tamarindos))
- 2 litros de agua o más al gusto
- ¾ taza azúcar mascabado
- Hielos (para servir)
INSTRUCTIONS
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Pela los tamarindos y lo que puedas de las vainitas. Para que colarla sea más fácil corta los tamarindos con una tijera y quita los huesitos desde antes de colocar en el agua. Así te evitas el tener que estar buscando en el agua los huesitos. En el video te enseño como es si no quitas los huesitos del tamarindo, ya decide tu como lo quieres preparar.
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Hierve 4 tazas de agua (1 litro) y coloca los tamarindos.
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Hierve 15 a 20 minutos o hasta que estén muy suaves y empiece a soltar la pulpa.
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Deja reposar unos minutos para enfriar.
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Con un machacador de frijoles los vamos a triturar para que suelten toda la pulpa y poder retirar las semillas o huesitos (si no lo hiciste al principio).
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Licua toda la mezcla con el azúcar y cuela poco a poco la mezcla.
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Agrega el agua restante (1 litro) y sirve con muchos hielos o bien fría. Si la prefieres más diluida agrega más agua al gusto y si la quieres más dulce endulza al gusto.
Fuente: El poder del Consumidor, pizcadesabor.com.










