Cómo Cuidar y Educar A Tus hijos Cuando El Estrés Te Domina En La Pandemia

0
1225
Foto de Ketut Subiyanto en Pexels

Nerviosismo, desesperanza, tristeza, duelo y frustración son algunos de los sentimientos que circulan de forma recurrente en las personas a causa de la pandemia en todo el mundo.

Estas emociones no agradables aparecen de forma natural, sobre todo cuando ocurren cambios drásticos en el entorno de una familia y que ya lleva un año desde  que inició la crisis sanitaria.

Para muchos padres mantener la calma no es nada fácil porque está viviendo muchas circunstancias a su alrededor que le pueden estar afectando.

Estrés por la Pandemia

Sentirse abrumado por la crisis sanitaria, nervioso ante la potencial pérdida de un trabajo o preocupado por una enfermedad son reacciones naturales.

El problema se desencadena cuando estos sentimientos se tornan cotidianos. “Si el adulto se ha instalado en esas emociones y se convierten en su estado emocional habitual pueden interponerse en la crianza.

Además, transmitirán a sus hijos, sobre todo si son muy pequeños, una sensación de inseguridad o fragilidad superiores a lo que ellos pueden asumir como fragilidad normal”, explica San Román.

Los hijos no son confidentes

Esta misma línea es la que mantiene San Román, que invita a los progenitores a tomar ciertas precauciones ante la exposición de emociones delante de los menores: “Debe haber una combinación de apertura y de límites.

Los padres pueden admitir con sus hijos que están de mal humor, que hay algo que les preocupa o entristece; los niños pueden tolerar esto. Pero no deben hacerlo buscando la ayuda y el consuelo de los hijos, sobre todo si son muy pequeños”.

Mejorar la inteligencia emocional

Manifestar abiertamente en la familia las emociones es clave para que los hijos desarrollen inteligencia emocional. “Los padres pueden educar emocionalmente hablando de sus propias emociones, y expresándolas dentro de unos límites, pero siempre demostrando que son adultos, cuidadores responsables y que un mal día no implica que papá o mamá dejen de proteger y estar disponibles para los niños”, señala San Román.

Cuando los padres se sienten al límite emocionalmente el primer paso es observar lo que está sucediendo en su vida asegura para una entrevista al periódico la Vanguardia, el psicólogo de iFeel, Rafael San Román: “Es necesario identificar con honestidad las causas del malestar emocional, para detectar si tienen que ver con la familia, el trabajo u otra faceta¨.

¨Es la manera de empezar a buscar una solución y también de contener el problema dentro de su esfera, para que no se expanda a otras áreas”, recomienda San Román. Una vez reconocido el estado e identificada la causa, pueden llevar a cabo diferentes acciones para gestionar el estado anímico.

No pretender ser perfectos.

La perfección no existe e intentar alcanzarla supone un alto peaje. “Nadie llega a todo durante mucho tiempo sin desgastarse por el camino y sin desatender cada una de las facetas que pretende abarcar.

Hay que exigirse y ser autocríticos, porque la crianza de los hijos se tiene que hacer lo mejor posible, pero también saber distinguir un error que cometería cualquiera, de manera puntual, de una negligencia”, recomienda San Román.

Fuente:  Rocío Navarro Macías PANDEMIA Y FAMILIA. www.lavanguardia.com