Una buena colocación es esencial para minimizar el problema de las gafas empañadas.
Lo más importante es que la mascarilla esté ajustada a la cara y que no quede suelta por la parte superior. Se puede ajustar de muchas maneras:
– Pegándola con un trozo de cinta médica en la nariz.
– Amoldándola a la forma del puente de la nariz.
– Haciendo una cruz con las dos cuerdas para tensarla y que ajuste mejor.
– Poniendo las gafas por encima de la mascarilla.
O, directamente elegir y usar una mascarilla que se ajuste especialmente bien a la forma de nuestra cara, sin que se escape el aire por la parte de arriba.
Si se escapa aire que exhalamos dentro de la mascarilla, no habrá sistema antivaho que valga y las gafas se empañarán.
Puede limpiar también tus lentes para que no se haga el Vaho con una solución comercial, sino lo tienes a la mano puedes utilizar jabón.
Poner jabón en los cristales
Es un truco muy popular. Se dice que el jabón hace una película en el cristal de las gafas que evita que el vaho se condense y empañe las gafas. Pero, dicen sus defensores, tiene que ser jabón líquido -para evitar rayar el cristal- y a poder ser con un pH neutro.
Con todo, este remedio no acaba siendo útil ni práctico cuando se está fuera de casa, así que lo descartamos si se tiene que salir.
Fuente: www.lavanguardia.com










