Seguramente has visto en la puerta de una casa o negocio, una penca de sábila, también llamada aloe, o aloe vera, ya que es muy efectiva recogiendo vibraciones negativas y como amuleto contra la mala suerte. Esto tal vez se deba a que las investigaciones muestran que esta milagrosa planta en efecto atrapa partículas tóxicas como las que se encuentran en zonas contaminadas, entre ellas el plomo, y que tienen un efecto nocivo en la salud.
El consumo moderado de sábila ayuda a prevenir algunas formas de cáncer, regula la función estomacal, previene infecciones por su acción antimicrobiana, fortalece el sistema inmunológico, vigoriza, ayuda a cicatrizar, es emoliente y antiséptica.
Para recibir sus beneficios a nivel interno, se recomienda consumir una cucharadita de su pulpa diariamente por un mes, dejando descansar el organismo una semana y repetir otro mes; esta pulpa gelatinosa puede ser mezclada con jugo y tomarse en las mañanas, se recomienda no exceder la dosis para no sufrir acidez estomacal.
Se dice que Alejandro Magno llevaba a su ejército a conquistar las tierras donde la sábila o aloe crecía y se conseguía a granel, ya que por la rápida mejoría y cicatrización que proporciona esta planta era utilizada para curar a los soldados heridos. Lo ideal es tener una planta en casa, aunque se puede conseguir por pencas en cualquier mercado, a continuación te doy algunas recetas súper fáciles para sacar el mayor provecho de todas sus bondades.
QUEMADURAS DE LA PIEL
Se abre en dos una penca grande dejando al descubierto la pulpa gelatinosa. Se pone a fuego medio un sartén o comal donde se colocan las dos mitades con la piel hacia abajo en contacto directo con la superficie, se deja aproximadamente 5 minutos a que la pulpa alcance una temperatura media; se retira del fuego y se coloca en la quemadura con la pulpa directamente sobre la piel por al menos 10 minutos. Igual funciona para golpes y moretones.
GEL DE SÁBILA
Retira toda la pulpa de una penca y colócala dentro de un recipiente de vidrio que pondrás a baño maría por 20 minutos, utiliza una cuchara o batidor para emulsionarla, pasa el gel a un frasco con tapa perfectamente limpio, deja que enfríe, tápalo y guárdalo en el refrigerador.
Lo que ahora tienes es un concentrado de sábila que podrás utilizar como pomada curativa en cortadas, heridas, piquetes y quemaduras, pero también como mascarilla facial, que dejarás actuar por 15 minutos y luego enjuagarás. Por último, te recuerdo que esta planta también ayuda a dar brillo y cuerpo al cabello, sólo tienes que licuar un pedazo de sábila con tu champú o bien agregarle una cucharada de su pulpa cada vez que te laves el pelo.










