Actualmente existen muchos jóvenes que prefieren cumplir con otras expectativas antes que dejar descendientes, priorizan sus deseos y sus carreras frente al mandato social en el que se vive de ser mamás.
Muchas jóvenes se han identificado con esta frase “Tener hijos para que te cuiden de viejita es súper egoísta”
¿Quién te va a mantener cuando estés viejta? ¿Quién te va a atender? “No vas a ser feliz porque no estás completa” “Te vas a morir sola”, son algunas de las frases que pasan por la mente de las jóvenes que conocen a atrás que… a diferencia de ellas no comparten el mismo deseo de ser madres.
Sin embargo la justificación de esas mujeres que deciden no dejar descendientes son varias:
-Utilizar a otra persona para cuidar de nosotros, de mi y de mi pareja es ¡Egoista!
-Para qué traer un bebé al mundo si lo vamos a hacer sufrir, este mundo no tendrá nada qué ofrecerle, nos lo estamos acabando.
-”No tengo el nivel económico para satisfacerme a mi misma, menos para mantener a una persona más”.
-Soy feliz con mi pareja, estamos logrando muchas cosas juntos en el ámbito personal y profesional.
-Queremos conocer el mundo.
Se sigue juzgando y criticando a quienes no desean ser madres. Por mandato social se las piensa desde un lugar “ triste”, que no han podido formar familia porque no tienen pareja, o están solteras, o quisieron pero no pudieron.
La sociedad las etiqueta porque piensan que no han podido formar familia porque “no tienen pareja”, o “están solteras”, o… “quisieron pero no pudieron”. La realidad de esas personas es totalmente distinta, se ha visto que jóvenes hombres y mujeres planean esto con anticipación y sobre ello buscan una pareja con los mismo ideales.
Esta es la actual realidad de muchos jóvenes, haciéndose más independientes y libres, dejando atrás la tradición social; “naces, creces te reproduces y mueres”, omitiendo esta última para descubrir el mundo a su manera.










