
A través de la meditación puedes cambiar tu conducta y puedes hacer cambios desde el punto de vista neuronal que haga que esos cambios sean irreversibles.
Una investigación de la Universidad John Hopkins, estudió la capacidad de la meditación mindfulness para reducir los síntomas de la ansiedad, depresión, del dolor y encontraron que sus efectos son iguales a los de los antidepresivos.
El estudio, ha demostrado también los beneficios de la meditación en la ansiedad generalizada y en la fobia social: un grupo de investigación de la Universidad de Standford encontró que cambia regiones cerebrales relacionadas con la atención y que reduce los síntomas de la ansiedad social.
El neurofisiólogo Eduardo Calixto en entrevista comenta que en este proceso el cerebro empieza a reorganizar estas frecuencias y lo que queda muy claro es que después del día 28 o 30 de estar haciéndolo todos los días, la amígdala cerebral empieza a disminuir ¨O sea si hay una disminución en el estrés de la vida diaria, por ejemplo o por lo menos, de ver en claro que no vamos a cambiar el mundo pero por lo menos la manera de percibirlo¨.
El detonante: ¨yo salgo de mi casa había un tipo que me cae muy mal, lo veo, no lo soporto pero después de hacer un tiempo meditación, lo vuelvo a ver ya no me preocupa tanto¨. Mi cerebro ya no es el mismo, a través de estar haciendo la meditación. El sitio regulador de esta violencia va disminuyendo y entonces vamos cambiando nuestras conductas pero lo más interesante es que a través de la meditación estamos cambiando la anatomía del cerebro lo que antes no se había podido comprobar¨
Según el doctor Calixto, cada vez que nos enojamos en cuestión de medio segundo incrementa el aporte de sangre al cerebro, es una respuesta, refleja el cerebro, demanda más sangre, ¨el cerebro cambia toda su sangre en dos minutos lo que significa que cuando te enojas cuando vas estallar, cuando hay estrés, automáticamente el cerebro demanda más oxígeno para pensar, tomar mejores decisiones¨.
¨El cerebro consume más oxígeno ¿qué está pasando? que cuando meditamos estamos disminuyendo el desajuste que inicialmente se da el cerebro, está tranquilo y está tomando mejores decisiones, pero esto hay que enseñarselo, es lo que enseña la meditación entonces le das respiración se está generando un patrón de frecuencia, el cerebro ya tiene más oxígeno y ya no tiene por qué demandar¨
Finalmente el Dr. Calixto asegurá:¨por lo tanto cuando empezamos a meditar estamos poniendo atención en la respiración, es lo que tranquiliza paradójicamente es una persona que empieza con una crisis de ansiedad, tiene muchos nervios, automáticamente le dices, pon atención en tu respiración es lo que empieza a tranquilizar automáticamente el cerebro empieza a consumir mejor oxígeno, el cerebro consume dos cosas importantes glucosa y oxígeno no le podemos dar en ese momento la glucosa pero si lo exige y eso es lo que nos va tranquilizar¨.
Técnicas para meditar
Lo primero que deberás hacer es encontrar un espacio cómodo y silencioso. Lo ideal es sentarte con las piernas cruzadas y la espalda recta, aunque si esto no te es posible, puedes sentarte en cualquier silla cómoda. Respira profundo e intenta serenarte: por tu mente pasarán mil y un pensamientos, pero no te enganches con ninguno.
Una de las técnicas más básicas para meditar consiste en dirigir toda tu atención hacia tu respiración. Busca calmarla, inhalando y exhalando suavemente. Concéntrate en la sensación que produce el aire al entrar y salir por tus fosas nasales, así como en la forma en que se infla y desinfla tu pecho. Concéntrate también en la duración de cada respiración.
Fuente: Entrevista Dr. Eduardo Calixto, Neurofisiólogo.









