14,8 millones de trabajadoras y trabajadores domésticos en América Latina y el Caribe, de los cuales 13,5 millones o casi 90 por ciento son mujeres, experimentaron fuertes impactos a causa de la crisis provocada por la pandemia, con pérdida de empleos, reducción en sus horas de trabajo y disminución en sus ingresos, destacó hoy la Oficina Regional de la Organización Internacional del Trabajo OIT.
De los 10 países donde el informe registra una mayor pérdida de empleo en trabajo doméstico, siete son de la región, de acuerdo con el informe “Hacer del trabajo doméstico decente ¨, presentado en Ginebra.
“Durante esta década ha habido avances innegables en los países de la región, pero hay desafíos pendientes, comenzando por una enorme tasa de informalidad de 71,3 por ciento en el trabajo doméstico que refleja problemas en la aplicación de las leyes”, destacó Vinícius Pinheiro, Director de OIT para América Latina y el Caribe, al comentar los datos del informe.
“La crisis por la pandemia ha dejado un panorama desolador para las trabajadoras y trabajadores domésticos de la región, que han sido mucho más afectados por la pérdida de empleo e ingresos, en especial quienes estaban en condiciones de informalidad”, agregó Pinheiro.










