1. Es antimicrobiano: es decir, elimina o inhibe la acción de microorganismos infecciosos.
2. Es digestivo: “es un remedio natural excelente para disminuir las náuseas. Puede prevenir náuseas en aquellas personas que sufren mareos durante los viajes”
3. Es antiinflamatorio: “bloquea las postanglandinas”, sustancias que intervienen en la respuesta inflamatoria. “Alivia el dolor y la hinchazón en personas con artritis y también reduce las molestias propias del dolor muscular.
4. Es antiagregante plaquetario: impide la formación de plaquetas, que pueden dar lugar a coágulos o trombos.
5. Ayuda a reducir los niveles de grasas en sangre. La presencia de gingeroles “aumenta el peristaltismo intestinal, por lo que ayuda a evitar el estreñimiento”, el efecto antioxidante del jengibre y sus componentes bioactivos “se han asociado a inhibición del crecimiento y proliferación de células cancerígenas. La aportación de minerales del jengibre no es nada despreciable: es rico en selenio, potasio, hierro.
Una manera para tomarlo
El jengibre puede consumirse en polvo, en especial para preparar infusiones en caso de trastornos digestivos. Se debe usar una taza de agua hirviendo y mezclar con media cucharadita de jengibre pulverizado, después de 5 o 10 minutos hay que colar y beber antes de la comida.
Ojo: En algunas personas puede tener efectos negativos como: dolor abdominal, diarrea, picor en la boca y la garganta, y vómitos.










