El Lenguaje del Abanico

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Hoy en día el abanico ha pasado a ser un mero complemento, muy poco utilizado salvo en localidades donde hace bastante calor y en verano cuando se acude algún tipo de espectáculos o en la terrazas.

Hay muchos vestigios tanto en la cultura egipcia como en la griega sobre la existencia de elementos simples para ‘abanicarse’, como el conocido paipai de una sola hoja rígida con un mango o empuñadura, y de gran variedad en formas y tamaños. Pero el abanico, tal y como se conoce por esta definición, tardará mucho más tiempo en llegar a la sociedad.

La verdadera historia del abanico clásico

Se cree que por el siglo XV, entre los años 1400 a 1425 los abanicos llegaron a China desde Corea. Los grandes “viajeros” los trajeron a Portugal, España e Italia (cuna de los mayores descubridores del planeta). Aunque según recientes estudios revelan que los primeros abanicos plegables fueron introducidos en Europa por los Jesuitas. Catalina de Médicis los introdujo en Francia. En la corte de Enrique III , tomando como ejemplo el Rey que los usaba con frecuencia lo que propició que se hicieran muy populares.

Como no hay un origen cierto, algunos historiadores coinciden en atribuir al pueblo japonés el invento del abanico plegable. Según una leyenda japonesa, un artesano observando cómo eran las alas de un murciélago vio que se plegaban cuando dejaba de volar. Imitó la forma de plegar sus alas aplicando esta técnica a los abanicos. Por aquel entonces, solo se conocían los objetos para abanicarse rígidos, tipo pai-pai.

En España, según nos indica la Wikipedia, la referencia documental más antigua aparece en la Crónica de Pedro IV de Aragón, donde se hace referencia a una persona que llevaba un abanico.

 

Escena abanico
Escena abanico. Escena abanico Pinterest – maestrosdelretrato.blogspot.nl

Los reinados de Luis XIV y Luis XV impulsan el uso del abanico

Pero la época de máximo esplendor fue durante los reinados de Luis XIV Luis XV , en donde eran complemento indispensable en el vestuario de una gran señora. Se utilizaban materiales de auténtico lujo, como piedras preciosas, tafetán de Florencia (las telas italianas eran consideradas las más lujosas del mundo), oro y metales preciosos, etc. En el siglo XVII hacen su aparición en Inglaterra, pero el varillaje estaba sujeto a un mango rígido. Eran de gran tamaño, y adornados con motivos diversos, pintados por artistas de renombre, según “protocolo.org”.

El Lenguaje del Abanico

Según la revista “Muy Interesante”, el abanico tiene y tuvo su propio lenguaje entre las parejas . En el provinciano México del siglo XIX ligar no resultaba tan fácil como ahora: que dos desconocidos del sexo opuesto se abordarán así por así ya que estaba muy mal visto, especialmente si era la mujer quién daba el primer paso.

En el siglo pasado era común que las mexicanas utilizaran el abanico como semáforo para enviar discretos señales a sus pretendientes el original medio de comunicación contaba incluso con una sintaxis propia de notable complejidad.

Afortunadamente, para todo hay una solución, de modo que el castizo abanico se convirtió en un eficaz instrumento para dirigir disimuladamente los más variados mensajes de amor. He aquí algunos ejemplos de la curiosa sintaxis de este auténtico lenguaje de la seducción:

-Llevar el abanico cerrado y colgado de la mano derecha ¨Busco pareja¨.

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-Abrirlo y moverlo negligentemente de un lado a otro: Veo que te gusto pero todavía no sé si me convienes o no”.

-Cerrarlo con energía: ¨Demos un paseo y comprobamos si me gustas¨.

-Abanicarse lentamente dejando el meñique extendido “Propónme lo que sea ¿No ves que te voy a decir que sí?

-Contar las varillas: “Deseo hablar contigo”.

-Golpear contra la mano: “Estoy impaciente”.