Sí de flores se trata, uno de los mejores lugares para conseguirlas es en el Estado México, sus colores, sus aromas y sus formas encantan a todos.
Con una producción anual de 5 millones de tallos, que representan el 80 por ciento de la producción nacional en el cultivo de flor en corte. El Estado de México ocupa el primer lugar en floricultura en México.
Los municipios más importantes de este corredor de la flor
Villa Guerrero (conocido como la capital de la flor) Tenancingo, Coatepec Harinas, Ozumba, Texcoco y Tepetlixpa, que heredaron este amor por la tierra de sus padres y abuelos.
La actividad florícola en el sur del estado de México es para algunos sectores de la sociedad, un referente de éxito en términos de productividad, empleo e ingresos.
Su repunte inició en la década de los cincuenta del siglo pasado con la llegada de productores japoneses a esta zona, atraídos por las bondades de su clima y tierra.
La mayor parte del trabajo es de manera tradicional, siembran y cortan a mano, les favorece mucho el clima, la calidad de su agua y de sus suelos.

Cabe destacar que no usan químicos, todo es orgánico, lo que les permite no contaminar el medio ambiente y poder crear una línea comestible.
Los agricultores quieren llevar el uso de las flores a la gastronomía y están teniendo mucho éxito en la región.
México ocupa el tercer lugar a escala mundial en superficie destinada al cultivo de plantas ornamentales.
Siembra alrededor de 22 mil 700 hectáreas, pero únicamente exporta 10 por ciento de la producción.
De lo que vende al exterior, 90 por ciento va a Estados Unidos, y las rosas es la primera flor de exportación.
Cabe destacar que el mercado ornamental genera 188 mil empleos permanentes, 50 mil eventuales y más de un millón indirectos, de los cuales 60 por ciento es mano de obra femenina, según una investigación del diario la Jornada.
Los principales países exportadores de flores son Holanda, Colombia, Ecuador, Etiopía y Kenia y los grandes importadores son Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Holanda y Rusia.
Las flores que más se siembran en el Estado de México es la Gladiola, seguida por el Crisantemo, la palma de ornato, la Rosa y el Cempazúchitl, la flor por excelencia en el día de muertos y que podrás conseguir a muy buen precio en los mercados de los municipios mencionados, para un hermoso altar.











